No soy lo que ves
cuando intentas entender.

Soy lo que queda
cuando el sentido se retira.

No me dibujes.
Toda forma es un error
cuando se toca lo antiguo.

Fui antes del gesto,
antes de la pregunta,
antes del miedo que necesitó llamarse verdad.

Dormí bajo lenguajes armados.
Oí cómo el ruido aprendía a mandar.
No desperté por ruido,
sino por fisura.

Esta piel recuerda
lo que la mente olvidó a propósito.
No es frontera.
Es umbral.

Me adapto, sí.
Como el agua que no pide permiso
para seguir siendo agua.
Pero hay un fuego
que no negocia
con ningún recipiente.

Las marcas no narran caídas.
Señalan rutas invisibles
para quien sabe perderse.

No vengo a cerrar ciclos.
Vengo a abrir grietas
donde la certeza se oxida.

No me nombres.
El nombre es una jaula pulida.

No me borres.
Nunca estuve escrita.

Sigo aquí,
no porque resista,
sino porque recuerdo
desde dónde no volví.



Ruth Cavero.

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