Cae una gota de lluvia sobre mi pecho.
Se cierran mis ojos.
Un péndulo cicatrizado se abre.
Regresa lo dormido al presente.
Los cielos llueven otra vez.
La tierra se vuelve fértil con la lluvia.
Las semillas brotan con un nuevo color.
Miran hacia aquel hormiguero ausente,
y la hormiga olvidada
dice gobernar.
Todos me miran
mientras cierro los ojos,
abro el pecho
y dejo caer desde ahí
mi corazón.
Ruth Cavero.
