ESTELA



Tienes letras escritas en mis labios,
sensaciones, emociones inconclusas,
caminos rotos bajo el silencio, lloviendo sobre mi nuca,
huellas que jamás hallarán un destino
más profundo que la memoria de aquello que fueron.

Tienes tanta prisa por llegar,
que olvidaste escuchar el propósito escondido bajo los ojos.

Corres tan rápido
que el sentimiento agoniza.

Sin refugio.
Sin cura.

La locura pierde su nombre.
Y sin más heridos,
la noche ocupa su lugar.

Murió la musa.
No de tristeza.
No de dolor.

Partió abrazando sus mejores recuerdos.
Y cuando dejó de latirle el pecho,
todo quedó limpio.
Claro.
Vasto.

Entonces nació un mundo nuevo,
sin ayeres que reclamar,
sin mañanas que prometer.

Y por primera vez,
brilló el ahora.



Ruth Cavero.

CÁRCEL DE AIRE

           



Te veo buscando siempre el dolor,
como si el silencio fuera una tregua
que solo ampara
lo que no sabes soltar.

Como si la dicha te resultará ajena,
un idioma que nadie te enseñó a hablar.

Y, aunque sonríes,
una extraña melancolía se posa en tus ojos.

Me pregunto si el sufrimiento es tu peregrinación,
si desde que llegaste al mundo
no conociste otra cosa
que paredes y dolor.

Cuando te besaban y luego te golpeaban,
sentenciando: "Lo hago porque te amo",

no sé qué dejaron grabado en tu alma;
hay mentiras que envejecen
sin abandonar la sangre.

Te encerraron en una cárcel
donde, aunque las puertas estén abiertas,
no logras escapar.

Ella te miró a los ojos,
te abrazó y te dijo: "Te amo".

Pero maldijo tu nacimiento
antes de que el eco se apagara,

reprochando incansable
cada caricia que alguna vez te dio,
hasta convertir cada abrazo
en una deuda.

Y ahora, aunque se fue,
la escucho en tu voz.

En cada nota que le cantas,
diciéndole al vacío que la extrañas.

Ella murió.

Y se llevó todo,
menos la cárcel.


Ruth Cavero.

AMORES SIN CUERPO


Me dejé caer
al fondo del abismo,
buscando el eco
de aquello que dolía.
Ciega de mí misma,
analfabeta de mis propias raíces,
caminé durante años
sobre heridas disfrazadas de silencio.

Camuflé el dolor,
negando la grieta,
como si ignorarla
pudiera salvarme de sentir.
Pero las cicatrices
también tienen memoria.
También respiran.
También reclaman
su derecho a existir.

Entonces hizo falta la penumbra.
El instante exacto
en que el alma, cansada de esconderse,
decide desnudarse frente a sí misma.
Y allí estaba yo,
sumergida
en un mar de agua salada,
viendo cómo flotaban lentamente
los restos de antiguos naufragios.

Dolores dormidos.
Miedos heredados.
Vacíos sin nombre.
Uno a uno
salieron a la superficie.
Y una a una, también,
me fui encontrando de nuevo.

De la debilidad
forjé mi armadura.
De las ruinas
construí un barco.
Y con manos temblorosas,
aprendí a navegarme.

Ahora sé
que la luz también existe
dentro de las tormentas.
Que incluso en la noche más oscura
había algo guiando mis pasos,
aunque mis ojos
no pudieran verlo todavía.

Nunca estuve sola.
Nunca.
Hay amores que no tienen cuerpo
pero sostienen.
Pensamientos que alguien envió al aire
sin saber adónde iban,
y llegaron, exactos,
al lugar donde yo me rompía.

Alguien, sin conocerme del todo,
me amó de todas formas.
Alguien pronunció mi nombre
dentro de su pecho
sin saber que lo hacía.

Y algo más vasto que todo eso
sin forma, sin distancia, sin frontera
nunca soltó el hilo.

Y hoy,
después del derrumbe,
del invierno,
de las mareas rotas,
comprendo al fin:
soy amada.
Soy guiada.
Y lentamente,
después de tanta sombra,
ya no le niego
la cálida luz
de la que mi alma es dueña.

Ruth Cavero.

LA FIDELIDAD AL ORIGEN



Permites que la nocturnidad soberana
se adueñe, sin resistencia, del instante;
y en ese abismo de penumbra consentida
te disuelves, te otorgas, te consagras…
con la limpidez irrefutable de lo verdadero.

La tierra. arcana, fecunda,
custodia en su entraña las simientes purísimas,
promesas intactas de una expansión luminosa,
un devenir que sólo admite lo excelso,
lo inmaculado, lo digno de perpetuarse.

Sembrar…
¡qué acto tan simple en su apariencia!
Casi ingenuo, casi divino,
como si bastara la intención
para convocar la perfección.

Pero no…
no es en el gesto donde habita la prueba,
sino en la espera,
en la custodia silenciosa del crecimiento,
en la fidelidad al origen.

Anhelo frutos de luz,
cosechas de esencia incorrupta,
verdades que no titubeen
ni se marchiten ante la duda.

La mentira , aún ínfima, aún susurrada
no germina en lo sagrado.
No existe sol que la redima,
ni agua que la purifique.

Porque lo falso,
aunque disfrazado de semilla,
nunca conocerá
la eternidad de lo vivo.

Ruth Cavero.

À deux mains



En el camino las flores florecen.
Todas orientan su rostro hacia el sol,
buscando abrigo y claridad.

Tal vez amamos como ellas:
inclinándonos hacia el calor
capaz de colmar
algún espacio del corazón.

Alguien habló alguna vez
de amar a dos manos.
En aquel instante no lo comprendí.

La ignorancia, o la falta de experiencia
es a veces un velo
que nos aparta de lo real.

El tiempo,
ese silencioso maestro,
termina revelando
lo que la prisa del presente
no alcanza a nombrar.

No todas las respuestas
habitan en el hoy.
Algunas se gestan
en la paciencia del mañana.

A veces contemplamos una flor
y, antes de permitirle
alcanzar su plenitud,
sentimos el impulso de poseerla.

La arrancamos
y la declaramos nuestra.

Pero aquello que se toma
sin comprender su naturaleza
termina, inevitablemente,
marchitándose.

Entonces surge la pregunta:
¿qué buscamos realmente llenar?

Si hoy lo tradujera en un lienzo,
te vería de pie,
sosteniendo flores entre las manos.

No para nutrir el alma,
sino para adornar la mirada.
No para amar,
sino para ocupar un vacío.

Y entonces comprendí:

¿amar a dos manos?
¿a tres?

Tal vez el amor
nunca se trató
de cuántas manos.

Sino de aprender
que algunas flores
no necesitan manos,
sino tiempo
para florecer.


Ruth Cavero.



No soy lo que ves
cuando intentas entender.

Soy lo que queda
cuando el sentido se retira.

No me dibujes.
Toda forma es un error
cuando se toca lo antiguo.

Fui antes del gesto,
antes de la pregunta,
antes del miedo que necesitó llamarse verdad.

Dormí bajo lenguajes armados.
Oí cómo el ruido aprendía a mandar.
No desperté por ruido,
sino por fisura.

Esta piel recuerda
lo que la mente olvidó a propósito.
No es frontera.
Es umbral.

Me adapto, sí.
Como el agua que no pide permiso
para seguir siendo agua.
Pero hay un fuego
que no negocia
con ningún recipiente.

Las marcas no narran caídas.
Señalan rutas invisibles
para quien sabe perderse.

No vengo a cerrar ciclos.
Vengo a abrir grietas
donde la certeza se oxida.

No me nombres.
El nombre es una jaula pulida.

No me borres.
Nunca estuve escrita.

Sigo aquí,
no porque resista,
sino porque recuerdo
desde dónde no volví.



Ruth Cavero.

Con la ventana abierta


Con la ventana abierta
soñé un campo de flores.

Caminé
hasta llegar.

Mis manos se hundieron en los pétalos,
mi mirada buscó el horizonte
sin encontrar su final.

Abrí la ventana
y dejé entrar el aire.

El camino es largo,
pero cada paso guarda un instante,
y cada instante,
un motivo.

Nunca me faltó el valor.
Soñé con los ojos abiertos.

La ventana siempre estuvo ahí,
invitándome.

Ni los golpes
ni las heridas del pasado
lograron romper
la raíz de lo que soy.

Y aquí voy otra vez:
hacia lo desconocido,
a un sueño que aún respira,
a cruzar el mundo,
a reencontrarme.

Siempre estaré abierta,
con las maletas listas,
la esperanza encendida.

Mi bandera al pie de las velas.

Todo es más liviano
cuando me planto frente al viento
y no me doblo.

Con el cabello en desorden,
el rostro limpio,
la sonrisa al sol.

Así voy:
entre una brisa que canta
y un verano eterno
que abriga mi corazón.

Ruth Cavero.



DESPUÉS DE TI

Después De Ti (canción)



He fundido mi corazón

En tus manos

Desde aquella madrugada

Cuando te conocí.

Tus ojos me atraparon 

para nunca más dejarme ir.


¿Qué razón tuvo el destino de alejarte de mí?

Después de tantas trasnochadas junto a ti

Después de tantos versos cantados para ti

Después que acostumbrarás a mis labios.

Esos besos que se fundían en mí.


Has latido más de una vez aquí.

Incalculables son las veces que en mis sueños

Te he visto venir

Desvestirme hasta el alma y robarte

Mis sueños...

Una y otra vez.


¿Qué razón tuvo el destino de alejarte de mí?

Después de tantas trasnochadas junto a ti

Después de tantos versos cantados para ti

Después que acostumbrarás a mis labios.

Esos besos que se fundían en mí.


Son tus recuerdos.

Cadena en mi ser

Amargo y dulce a la vez.

Maldigo las horas al amanecer.

Aquellas que bañan de lágrimas

Al palpitar, arde más y más

Porque no estás màs 

Junto a mí.


¿Qué razón tuvo el destino de alejarte de mí?

Después de tantas trasnochadas junto a ti

Después de tantos versos cantados para ti

Después que acostumbrarás a mis labios.

Esos besos que se fundían en mí.


Que razón, tenía el destino.

De alejarte así, de mi.


Alma Muse.

Tiempo…

 

 
Me has donado un mundo completo de emociones
Entre lluvias y sequías,
grandes lecciones después de caídas y victorias.

Siempre me has lanzado sobre lo que más temía,
no tuviste compasión y ahora entiendo el porque.
Sé que las batallas más duras, solo las ganan los valientes.
No es mentira de que a los guerreros más fuertes,
siempre se les asigna las batallas más duras.

Me preguntas si hoy me arrepiento de algo, no, no.
no hay arrepentimientos en una vida que solo está de paso,
cuando al final de todo, solo me llevo lo aprendido.

Importarán únicamente las lecciones de hoy,
sin unir lazos con el miedo, el odio, ni el rencor.
Nadie sabe de nadie y ninguno puede ver a través de los cristales del otro.

Sí después de todo lo vivido.
Me diera un consejo hoy., sería:
vive, fluye con el momento, déjate atrapar de lo bueno, disfruta,
lleva las mejores intenciones donde vayas,
y entrega con totalidad tu alegría.

No te aferres a situaciones que no dependan de ti.
Amate, amate tanto que ese amor abrace a los demás.
Quédate donde sientas que tu corazón es libre,
donde puedas brillar y esa luz no incomode a nadie.
Sabrás donde, cuando sientas el reflejo en aquellos
que también aman verte brillar.

Ruth Cavero.

Éphémère


Basta.

Sé lo que pasó:
tantas demostraciones débiles
en una historia sin hechos.

Todo
llenado al vacío,
escrito en hojas en blanco.

¿Qué pasó?
¿Qué te pasó?
O peor aún:
¿quién eras?

Tal vez nunca lo sepa.
Pero hubo algo, lo sé.
Y eso, para mí, tenía alma.

Hoy todo es indiscutible:
hay que saber ganar o perder.
Aquí nadie ganó.
Eso también lo sé.

Y si de algo sirve el consuelo,
incluso en la tormenta
el sol no deja de existir.


Ruth Cavero.

Reflexión 21


Pausa, silencio.

Todo cambia, para bien o mal, tú decides.

En mí…

Siempre conservo lo mejor.

 

Al final…

no puedes regresar, ni adelantarte a los hechos.

Es lo que es, y eso es todo.

 

Estás aquí, hoy, tal como eres,

con virtudes y defectos,

acéptalo, es el mayor de los pasos.

 

Vive el presente,

Disfruta tus pequeñas pausas,

Explora tu mundo, adentro,

podrías sorprenderte de lo

extenso e infinito que es allí todo.

 

Día a día vas sumando, en todos los sentidos,

Intenta que siempre sea por un bien.

Años, experiencia, son símbolos de sabiduría.

El reloj avanza, si, al igual que tú y yo,

en gratitud de la vida y el tiempo.


Ruth Cavero(autor)

INICIO


Al fin he llegado, al inicio, 

mi verdadero inicio.


No es perfecto…

… Pero está bien.


El camino estuvo espinoso,

lleno de ruido y desorientación,

Sin embargo... lo he conseguido.

 

Elevarme entre todo y encontrarme,

ser dueña de mi propia brújula.

 

Ruth Cavero.

28/04/21

Artista, emoción, pasión y fuego.


Bajo los estándares de la sociedad 
encajar en un molde puede ser abrumador,
cuando limitas tus emociones, encapsulas tu ser.
Un artista nace con alas propias, 
lugar donde todo es posible, 
alas que lo llevan por lugares inimaginables,
no puedes encerrarlo, atraparlo o asfixiarlo.
Vívelo como una bendición, acéptalo, es mejor... 
Canalízalo, crea, dale su lugar, ama. 

"No puedes detener ese fuego, no puedes.
Tarde o temprano ya no podrás frenarlo más.
No puedes luchar con la naturaleza, la naturaleza del ser,
Llegará el día que frente a frente has de enfrentarlo,
acéptalo, acéptate... déjalo volar, volar alto... En libertad."

Por eso mismo esto es para ustedes, 
artistas... para recordarles su poder y su magia.

Ruth Cavero (Autor)
05/04/2021

No la conoces, en verdad no lo haces.


No la conoces, en verdad no lo haces.

tantas historias vistas,

Tantas idas y venidas,

Entre labios y gargantas,

Imágenes de otros cuentos de hada.

Pero ¿Quién es?

Eso no lo sabes, no lo sabes.

Has visto ir entre líneas,

Historias del cual no tienes idea, no tienes idea.

Cavar hondo puede ser agotador,

Pero vale la pena si es lo que realmente anhelas,

Sumergirse entre la maleza para encontrar aquello,

Solo en sus adentros, en sus adentros...

Tal vez ablandando algunas rocas has de verlo,

Lo que es real, es real.

La miel que solo pertenecerá aquellos,

Que han llegado lejos.


Ruth Cavero(autor) 
07/03/21 

 

Foto: Özge Özpirinçci, protagonista de 'Mujer'. (Atresmedia)

DETENTE



Detente,
Deja la hostilidad
Deja al mundo latir en paz
Detente,
Deja de bombardear
Deja a todos caminar con tranquilidad

Detente,
Que la ira no te lleve por aplastar,
Que tus hermanos y yo
Queremos cantar
Un himno de paz

(Un himno de paz
Un himno de paz)

No al llanto del niño
En los ojos del mundo
La violencia no es la solución
La venganza no es conciliación

No más guerra, No más dolor…
Deja que el perdón domine, corazón…
El dolor a veces trastorna
Y nos lleva a la destrucción…

No más guerra, No más dolor…

Aún hay un lugar…
Donde guardas tus sueños al andar.
Sin indiferencia y desigualdad
Veremos niños jugar
Con serenidad…

No más guerra, No más dolor…
Deja que el perdón domine, corazón…
El dolor a veces trastorna
Y nos lleva a la destrucción…

No más guerra, No más dolor…

Ruth Cavero.

17/12/15

RESURRECCIÓN



Anduve perdida y
Sin saberlo lo encontré
Estaba allí
Junto a mí
Como aquel ángel que tanto añore

Fue como luz brillante
En tanta oscuridad
Un regreso santo
Hacia mi humanidad

Una casualidad
De la vida
Jugarse entre miradas
Un latido mutuo
Al que no me rehúse

Sentir la felicidad
De un corazón tímido
Asomándose poco a poco
Por un poco más

Es cuestión de tiempo
Resurgir...
Mérito del destino
Unir…

Tu alma y la mía
Por segunda vez.


Ruth Cavero.

LEJOS DE AQUÍ


Me iré y volaré
Hacia un lugar distinto
Lejos de aquí.
Lejos de la tristeza y el dolor
Al fin una nueva vida construiré.

Lejos de aquí,
No habrá una voz que me reconozca,
Donde mis recuerdos naden en lágrimas,
Ni mi locura necesite una cura.

Puede que quizá,
Lejos de aquí,
Tenga una esperanza,
Si he de morir al fin o sobrevivir,
Lejos, muy lejos… Quizá.

Lejos de aquí
Mi único testigo será Dios
Más hoy. No me culpes por no decir adiós,
Pues mi corazón ya es un pesado equipaje
Donde los recuerdos se niegan al olvido.

Ruth Cavero. 

MÁS ALLÁ DEL LÍMITE




Ven acércate…
mírame, tómame y ámame

Yo quiero despejar el cielo
con cada aliento hasta
el amanecer…

Quiero hacer brillar el sol
con cada beso que extraiga
de tu ser…

Sentir como tu cuerpo se pega a mi piel
amándome hasta quebrar el limite
de la creación…

Soñarte… tenerte, acurrucado en mi vientre,
ver como me tomas y me conduces
a tus brazos…

Tan fuertes…
amando hasta el ultimo rincón de mi alma
con la esencia de tu ser, tu carne...

Ven…
siénteme… ahora,
sin temor del cielo y acábame

Que cada mundo es nuestro
mientras volamos en libertad
solos… tú y yo…

más allá del límite.


Ruth Cavero

EL OLVIDO



Si rueda una gota de agua y sal
—no como llanto,
sino como residuo—
y el olvido se espesa
hasta borrar tu nombre,

gritaré.
No para que vuelvas,
sino para no desaparecer.

Y si no quieres oírlo,
no importa:
mi voz ya aprendió a firmarse
con tu ausencia.

Quedará inmóvil,
sellada en el abismo,
donde nada responde.
Solo la sal,
tibia y obstinada,
rodando donde no estás.

Entonces el dolor dejará de doler.
Se hará piedra.
Sol.
Fuego detenido.

Y yo abrazaré la pena
no para salvarla,
sino hasta que se desgaste,
hasta que se quiebre,
hasta que el olvido
me aprenda
de memoria.



Ruth Cavero.