Esta mañana sin querer te encontré,
te vi al fin.
Sin pretender pude ver en tus ojos
al hombre bello que amé alguna vez.
Tan perfecto.
Hermoso, de alma artista.
Tienes en cada mirada la ilusión viva del renacer,
la dicha de una experiencia cumplida.
Eres mi anhelo en masculino.
Te vi… y sentí otra vez el cosquilleo al mirarte.
Hombre de fuego y pasión,
tan seguro… que quisiera volver a amarte.
Hundirme una vez más en ti,
caer rendida sin aliento a tus brazos,
besarte, besarte... solo eso.
Rendida estoy a tan fresco recuerdo,
estás tan cerca que podría ir ahora,
silenciar de una vez esta última llamada
y morir con tus besos lentamente.
Aquel perfume cándido
que llenaba hasta las grietas de mi alma,
ofrecido a mí, completo, sin rodeos.
Abrigarte en mi cuerpo una vez más deseo,
aquí, en mí, muy dentro.
Solo una vez más...
una,
más.
Ruth Cavero.

Un poema desgarrador pidiendo un ultimo adiós, pero es el adiós a un amor que solo quedan resquicios y la sentencia de lo que acabo...excelente cielo, besitos guapa...
ResponderEliminarUna vez mas, que sera otra vez mas.
ResponderEliminarUn Abrazo
Precioso momento descrito con preciosas palabras en un precioso poema.....que bonitooooo
ResponderEliminarMuchos besos
Tengo un regalito para ti en mi blog de cuentos infantiles....¿querrias pasar a recogerlo?
ResponderEliminarbesos mil
un tanto penetrante y ansioso
ResponderEliminarmuy buen poema
cuidate
q estes bien
Precioso
ResponderEliminarMe dejas con un puñado de sensaciones, Ro feliz de leerte
Un abrazo en la inmensidad