Respuesta a: Lágrimas de un papel




Ya no te nombro en partes.
Vengo a buscarte
a todas las edades
donde te quedaste esperando
que alguien no se fuera.

A la niña del sol
le digo que no tiene que brillar
para ser elegida.
A la de la luna
que llorar no le quita profundidad al amor,
se la da.
A la que no creía en Dios
la entiendo:
creer duele cuando se perdió todo.
No te pido fe,
solo descanso.

A la que dormía en la nube
ya no la despierto de golpe.
Le traigo agua.
Le traigo cuerpo.
Le digo: puedes bajar cuando quieras.

A la sonriente
le deslizo la máscara sin reproche.
No la juzgo.
La abrazo.

A la de obsidiana y papel
no le pido que se vuelva blanda,
solo que deje de defenderse de quien ya no está.

Ya no te observo desde lejos.
Esta vez me quedo.
Y si todavía duele,
no es porque estés rota,
sino porque estás viva
y ya no huyes de lo que sientes.

No hay que ser inocente.
No hay que ser fuerte.
Solo estar.
Contigo.
Completa.


Ruth Cavero.

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